Perseguidos: John Cao

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Arrestado el 05 de Marzo de 2017 en China.

El pastor John San-Qiang Cao, es una figura prominente en el movimiento de “Casas-iglesias” de China, una red de pequeñas congregaciones no registradas que operan independientemente de las instituciones religiosas chinas aprobadas por el estado. El pastor ha estado detenido en China desde el 5 de marzo de 2017, cuando fue arrestado mientras viajaba de regreso a China desde Birmania. Las autoridades chinas lo acusaron de organizar a otras personas para que cruzaran la frontera de manera ilegal, un crimen que frecuentemente se usa para procesar a los traficantes de personas.

Pero Cao había cruzado la frontera muchas veces antes, llevando voluntarios de las escuelas bíblicas que ayudó a construir en China, a sus escuelas en Birmania sin incidentes.


Enfrenta una sentencia de siete años de prisión, que su familia, conocidos y hermanos en Cristo creen que es un castigo injustificado..


John Cao, un nativo de China de 58 años, se convirtió a Cristo a los 20 años. Se estableció Estados Unidos, y fue allí asistió al seminario en Nueva York y pastoreaba dos congregaciones chinas en Carolina del Norte, se sintió llamado a ser misionero en su país de origen.


El pastor es un residente legal permanente de los EE. UU., Pero mantuvo su ciudadanía china para “facilitar la movilidad dentro y fuera de China” según sus conocidos. Con los años, se convirtió en una figura destacada en el movimiento de casas-iglesia de China. .

Después de haber constituido una congregación en su provincia natal, Hunan, también fundó escuelas y escuelas bíblicas. Fundó más de una docena de escuelas bíblicas en el centro y sur de China. En estas escuelas, les dio a los estudiantes una educación y capacitación para ser futuros misioneros cristianos. y escuelas primarias en el territorio Wa de Birmania que brindaban educación a más de 2.000 niños. Tristemente en los últimos años, la mayor parte de las escuelas que él fundó en China fueron destruidas y otras entregadas para ser dirigidas por el estado.

El pastor Cao, junto a algunos jóvenes discipulados por él, solía ir a Birmania desde 2014, año que comenzó a dirigir su atención al país vecino para evangelizar y realizar ayuda práctica. Más de 50 de sus aprendices chinos se ofrecieron como voluntarios para viajar junto al pastor Cao a Birmania, expandiendo su obra y construyendo 16 escuelas allí.

El trabajo del pastor Cao en Birmania, comenzó centrado en la misericordia y la ayuda humanitaria, en comparación al trabajo de entrega del evangelio y de preparación que realizó en China. Durante tres años, desde 2014 hasta 2017, el pastor se dedicó a proporcionar ropa, alimentos, agua, refugio, educación y llevar la Verdad a los grupos minoritarios en las montañas de Birmania.

En ninguno de sus viajes realizados el pastor Cao, intentó ocultarse de las autoridades chinas en los cruces fronterizos. Durante años, él y otros maestros cristianos chinos cruzaron el río en una estrecha balsa de bambú, desde un banco cubierto de árboles, en el sur de China hasta la vecina nación de Birmania. El viaje era un tramo muy corto, de casi 10 metros llevando consigo cuadernos, lápices y Biblias. El desplazamiento que permitía a los misioneros moverse entre los países era través del río en la balsa de bambú a plena luz del día, donde se dirigían de la provincia china de Yunnan a la región birmana de Wa.


El viaje del pastor el 5 de marzo de 2017 no concluyó como sus viajes anteriores. Mientras él y su colega, una maestra misionera, estaban aún en la balsa, vieron agentes de seguridad chinos esperándolos en la orilla. Décadas de trabajo en las casas-iglesias clandestinas de China y en las escuelas bíblicas no oficiales habían preparado al prominente líder cristiano de 59 años para este momento. Rápidamente arrojó su teléfono celular al agua, protegiendo las identidades de más de 50 maestros chinos que servían junto a él, para darles a los niños de minorías étnicas birmanas una educación gratuita enraizada en el cristianismo.

El pastor John San-Qiang Cao y su colega la maestra Jing Ruxia, fueron arrestados por agentes de seguridad chinos, por cruzar ilegalmente la frontera. En el momento de su arresto, no estaba en posesión de su pasaporte ya que estaba en el proceso de obtener una visa a Tailandia para expandir su trabajo allí.


El viaje del pastor el 5 de marzo de 2017 no concluyó como sus viajes anteriores. Mientras él y su colega, una maestra misionera, estaban aún en la balsa, vieron agentes de seguridad chinos esperándolos en la orilla. Décadas de trabajo en las casas-iglesias clandestinas de China y en las escuelas bíblicas no oficiales habían preparado al prominente líder cristiano de 59 años para este momento. Rápidamente arrojó su teléfono celular al agua, protegiendo las identidades de más de 50 maestros chinos que servían junto a él, para darles a los niños de minorías étnicas birmanas una educación gratuita enraizada en el cristianismo.

El arresto fue notificado a la familia de Cao 20 días después.

El pastor Cao, pasó más de un año en prisión sin una audiencia cuando finalmente en marzo de 2018, fue condenado a siete años de prisión, bajo los cargos de “organización de cruces fronterizos ilegales”, una decisión que su abogado actualmente apela.

Oremos por la esposa del pastor, Jamie Powell, Benjamin y Amos.

Se mantiene la sentencia de 7 años- Julio de 2019
El 25 de Julio de 2019, una corte en Yunnan mantuvo la sentencia de 7 años del pastor John Cao tras una farsa de un proceso de apelación. La decisión fue entregada en una corte rodeada de una fuerte presencia policial. Sólo a su madre de 83 años y a su hermana, junto con su abogado, se les permitió oír el veredicto.
En el mes de agosto, John fue transferido a una prisión en Kunming.

UNA VISITA DE SU MADRE – AGOSTO DE 2020
El pastor John Cao pudo tener un ‘encuentro’ con su madre unos días atrás.


Debido a la pandemia, sólo su madre pudo verlo a través de una conexión de video, pero ella dijo que John se veía bien. El pastor le dijo que oraba todos los días por sus hermanos y hermanas en Cristo y por todo lo que acontece en el mundo.


Comentó que también está al tanto de lo que le ha acontecido al pastor Wang Yi.


Él tranquilizó a su madre al contarle que no tiene que realizar trabajo forzado, y que tiene tiempo para leer y para interactuar con otros internos.

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